EE.UU. habilita a empresas privadas a contraatacar a hackers
La administración de Donald Trump avanza con una nueva estrategia para combatir los ciberdelitos: las empresas privadas podrán participar en operaciones de contraataque contra hackers. La medida, que hasta ahora estaba reservada a organismos estatales y fuerzas militares, busca reforzar la respuesta ante ataques de ransomware y otras amenazas informáticas.
Cómo funcionará la nueva estrategia
Según explicó el periodista Norman Powell, corresponsal en Estados Unidos, la principal novedad es que las empresas privadas podrán actuar activamente contra los ciberdelincuentes. “Lo que ha hecho Trump es dar luz verde para que las empresas privadas puedan ahora contraatacarlos a estos delincuentes”, señaló.
Hasta ahora, este tipo de operaciones estaba en manos de la inteligencia del gobierno o de las fuerzas militares. Con el nuevo esquema, las compañías privadas trabajarán en coordinación con el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el Departamento de Seguridad Interior. La ejecución de los contraataques estará a cargo de un grupo seleccionado de empresas privadas.
El foco en el ransomware
La Casa Blanca apunta especialmente contra los ataques de ransomware y otras operaciones dirigidas a empresas e instituciones públicas para exigir rescates económicos. “A ese tipo de delito es al que le apunta el gobierno de Estados Unidos”, precisó Powell.
Preocupación por una escalada global
La nueva política genera inquietud en el ámbito internacional. Powell advirtió que “hay mucha preocupación de que esto cree realmente mayores problemas mundiales en el ciberespacio”. El periodista recordó que China y Rusia ya permiten desde hace tiempo la participación de compañías privadas en este tipo de operaciones, por lo que una intensificación de las acciones estadounidenses podría desencadenar una reacción mundial.
“Hay temor de que si se intensifican las acciones estadounidenses, pueda crear una reacción mundial y crear un caos”, sostuvo. El riesgo no se limita al robo de información o al secuestro de cuentas personales: la infraestructura crítica también está expuesta. “La cuestión cibernética ahora está asociada con los sistemas eléctricos, con los sistemas de agua potable, con prácticamente todo lo que funciona en este mundo”, alertó Powell.