En el marco del Día del Maestro, el autor Gabriel Serafini publicó una columna de opinión en la que reflexiona sobre la importancia del trabajo docente a partir del recuerdo de sus maestras de la escuela primaria durante la década de 1970.

El texto toma como punto de partida el hallazgo de cuatro fotografías encontradas en un cajón, en las que el autor se reconoce de niño junto a sus profesoras, entre ellas la señorita Bea. A través de este registro, analiza la evolución personal y el valor del paso por las aulas.

En su análisis, Serafini busca distanciarse de las frases hechas sobre el sacrificio heroico o el sacerdocio docente, para destacar el verdadero aporte de los educadores: la transmisión de herramientas para construir autonomía, despertar la curiosidad e impulsar el pensamiento propio más allá de la enseñanza de cuentas, dictados o mapas.