El ministro de Economía, Luis Caputo, se refirió a la situación de morosidad que enfrentan muchas familias argentinas y advirtió: “No hay que confundir la empatía con las políticas públicas”. La frase resume la postura oficial ante un escenario de creciente dificultad para cumplir con los pagos.

En un contexto de fuerte ajuste, el funcionario buscó diferenciar la comprensión personal de la situación de los hogares de lo que corresponde hacer desde el Estado. Sus declaraciones llegan en medio de un clima social complejo, marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento de los incumplimientos.

Las palabras de Caputo se conocieron mientras se multiplican las noticias sobre empresas que no pueden pagar a sus empleados, como es el caso de Flybondi, que ya acumula pedidos de quiebra y versiones sobre un posible concurso preventivo.