En una reciente intervención en el programa Ronda de Investigación (RDI), la periodista Arlén Buchara analizó las consecuencias sanitarias y sociales del modelo agroproductivo de cultivos extensivos, basándose en su trabajo publicado en Cenital y en investigaciones de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Un impacto directo en la salud comunitaria

Durante la entrevista, se repasaron las evidencias recabadas a lo largo de los años por los campamentos sanitarios de la UNR en distintas localidades rurales. Un estudio reciente centrado en nueve pueblos expuestos a fumigaciones, tanto aéreas como terrestres, reveló un incremento de abortos espontáneos durante el primer trimestre de embarazo en mujeres de esas zonas.

A su vez, relevamientos previos de la misma casa de estudios demostraron que las personas jóvenes que habitan en pueblos fumigados tienen el doble de posibilidades de desarrollar algún tipo de cáncer en comparación con parámetros generales.

Falta de un marco normativo nacional

Buchara señaló que el incremento en el uso de agroquímicos estuvo directamente ligado a la expansión del cultivo de soja y al avance de las fronteras agrícolas. En ese marco, advirtió sobre la inexistencia de una regulación nacional uniforme que determine distancias mínimas para realizar aplicaciones.

Si bien existen fallos de la Corte Suprema de la Provincia de Santa Fe que sentaron jurisprudencia a partir de casos concretos, la periodista indicó que la aplicación y cumplimiento efectivo de estas restricciones sigue siendo dispar. Asimismo, enfatizó la necesidad de contemplar la salud de las comunidades en los debates sobre normas productivas y de desarrollo.