Trump reactiva la presión económica para intentar doblegar a Irán
La campaña militar de Estados Unidos contra Irán no logró hasta ahora que el régimen capitulara. Por eso, la administración de Donald Trump vuelve a apostar a una presión económica asfixiante para conseguir ese objetivo, según informó Bloomberg.
Ante la escasez de municiones y las reservas sobre continuar una guerra impopular, Trump y sus principales funcionarios están recurriendo nuevamente a una estrategia conocida: apoyarse en un aumento constante de las sanciones económicas y en un bloqueo naval para frenar las exportaciones de petróleo de Irán.
El renovado énfasis en el castigo económico —denominado “Máxima Presión” durante el primer mandato de Trump— supone un giro para la administración, que unos días antes había amenazado con intensificar la campaña militar tras casi seis meses de guerra contra Teherán.
Una estrategia que ya se probó
La estrategia de presión económica no consiguió el resultado que Trump buscaba antes de 2020, pero él y su equipo sostienen que esta vez sí funcionará.
“La Operación Furia Económica, liderada por el secretario de Estado, Scott Bessent, está devastando la economía iraní”, dijo el embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, a Fox News el 10 de agosto. Afirmó que el país “aguantaría los bombardeos”, pero que los iraníes temían más a Bessent que al secretario de Defensa, Pete Hegseth.
Trump hizo un comentario similar el domingo a Axios y dijo que está actuando con discreción respecto de Irán. “Simplemente estamos observando a Irán, con su enorme inflación y el hecho de que no tiene dinero”. Bessent planteó una idea similar semanas antes en Fox: “el gobierno está haciendo sufrir a la gente y vamos a seguir presionando”.
Menos vías para eludir sanciones
Eso coincide con el argumento de algunos analistas que sostienen que el régimen se tambalea hacia un colapso económico y que dispone de menos opciones para eludir las sanciones a través de otros países, como Emiratos Árabes Unidos.
“A medida que jurisdicciones que antes se utilizaban para evadir sanciones, incluidos Emiratos Árabes Unidos, se vuelven mucho menos receptivas a las finanzas y el comercio ilícitos iraníes, y los mercados globales reducen su dependencia de las materias primas iraníes, las sanciones existentes de Estados Unidos se vuelven mucho más potentes”, dijo Miad Maleki, exfuncionario de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y actualmente investigador sénior de Foundation for Defense of Democracies.
En contra de esa teoría está el hecho de que Estados Unidos lleva décadas imponiendo sanciones a Irán, al igual que a un puñado de otros países, sin provocar cambios políticos significativos. Otros ejemplos son Corea del Norte y Cuba, otro de los blancos recientes de Trump.