Sequía y olas de calor: Reino Unido podría importar más frutas y verduras
La sequía y las nuevas olas de calor generan preocupación en el Reino Unido por su impacto sobre la producción agropecuaria. Según la corresponsal Marta Núñez, en el programa Ronda de Corresponsales de +Perfil, el problema podría extenderse en los próximos años y afectar el abastecimiento de frutas y verduras.
La sequía amenaza la producción agrícola británica
La falta de lluvias representa un problema creciente para los agricultores británicos, en un contexto en el que también se proyectan nuevas olas de calor. La situación podría tener consecuencias que excedan la temporada actual.
Según se planteó durante el programa, la sequía registrada en el presente puede repercutir sobre los próximos años. «Sí, sí, sí, y vienen más olas de calor», señaló la corresponsal al describir el escenario. El impacto sobre la producción agrícola podría traducirse en una mayor necesidad de recurrir a mercados externos. «Van a tener que importarse más verduras, más frutas», advirtió.
El vínculo con Europa vuelve a ocupar un lugar central
La situación agrícola también se relaciona con la necesidad de reforzar los vínculos entre el Reino Unido y Europa. En ese sentido, se destacó que el gobierno británico busca recuperar espacios de diálogo sin reabrir la discusión sobre el plebiscito del Brexit. La propuesta apunta a construir una relación más positiva entre ambas regiones y recuperar ámbitos de cooperación que se vieron afectados tras la salida británica de la Unión Europea.
Entre los sectores mencionados aparecen los intercambios educativos y los proyectos conjuntos de investigación. La corresponsal remarcó que el Brexit también significó pérdidas para Europa. «De alguna manera hubo también una pérdida de parte de Europa con el Brexit», planteó.
El debate por la distribución de los migrantes
Otro de los temas abordados fue la política migratoria impulsada en Reino Unido. La propuesta busca evitar que quienes esperan obtener el estatus de refugiados sean concentrados exclusivamente en las zonas de mayor pobreza. La iniciativa apunta a distribuir de manera más equilibrada a los migrantes entre distintas áreas del país.
«No tenemos que poner a los migrantes en casi guetos en las zonas de más pobreza dentro de Inglaterra», se planteó durante el análisis. La medida genera controversia entre sectores de la sociedad británica, especialmente por el temor de algunos propietarios a que la presencia de migrantes afecte el valor de sus viviendas. La discusión también está vinculada con la concentración de población migrante en determinados barrios.