La salida de Florián Monzón encendió las alarmas en Vélez y el cuerpo técnico de Guillermo Barros Schelotto le pidió a la dirigencia un centrodelantero. Según pudo saberse, el elegido es Milton Giménez, delantero de Boca que quedó relegado en la consideración del entrenador Rodolfo Arruabarrena.

El pedido del Mellizo

Barros Schelotto conoce bien el plantel xeneize, ya que fue ídolo y entrenador del club. En su etapa anterior en Vélez, había mostrado interés por Exequiel Zeballos, aunque sin acercamientos formales. Ahora el escenario cambió: el Fortín ya dio el primer paso y se comunicó con la dirigencia de Boca para conocer las condiciones de una posible salida.

Según las fuentes, el DT de Liniers manifestó: “Lo quiero acá”. La intención es darle mayor peso ofensivo al equipo. Además, la salida de Monzón se sumó al errático momento de Dilan Godoy y la presión que significaría para el juvenil Thiago Aguirre, de 17 años, la camiseta número 9.

La situación de Giménez en Boca

Milton Giménez, de 30 años, surgido en Atlanta, con paso por Banfield y Necaxa de México, perdió terreno en el Xeneize. Su ausencia en la última convocatoria para enfrentar a Recoleta se interpretó como un indicio de salida. Con la lesión de Adam Barreiro, Miguel Merentiel se consolidó como titular, mientras Enner Valencia se prepara para debutar tras su llegada en este mercado de pases.

Giménez tuvo un año complicado: en febrero fue operado por una pubalgia y luego sufrió una molestia en el tobillo tras un amistoso con Ferro. A pesar de completar la pretemporada, solo jugó 13 partidos en la campaña actual, con cuatro goles. Desde su arribo a Boca en 2024, lleva 72 partidos, 21 goles y cinco asistencias.

¿Se concreta la operación?

Por ahora, el contacto entre directivas es solo eso. Las relaciones entre ambos clubes están aceitadas tras el traspaso de Álvaro Montero en este invierno. Sin embargo, Boca no pretende regalar a un delantero que podría necesitar en algún momento, y solo lo dejaría ir por un buen acuerdo. Se aguarda una oferta formal.

Para Giménez, una salida a Liniers significaría una oportunidad de sumar minutos y volver a tener un rol central. Para Vélez, cumplir con el pedido de su entrenador. El mercado vuelve a cruzar los caminos de Boca y el Fortín, esta vez por una pieza ofensiva.