El mal momento de Racing no da tregua. En las últimas horas, el club vivió una jornada de máxima tensión: la barra brava se hizo presente en el entrenamiento, el equipo sufrió otra derrota como local y el cierre fue con insultos de los hinchas.

La barra en el predio

La práctica de Racing tuvo un condimento extra y preocupante: integrantes de la barra brava llegaron hasta el lugar de entrenamiento. La situación encendió alarmas en el club, que intenta mantener el foco en lo deportivo en medio de un presente adverso.

Otra caída en casa

El equipo volvió a perder en su estadio, algo que se repite en los últimos partidos y profundiza la crisis. Los resultados no acompañan y el clima en el entorno cada vez es más hostil.

Insultos en el final

Cuando terminó el encuentro, los hinchas expresaron su bronca con insultos dirigidos hacia el equipo y los responsables. La paciencia de la gente se agotó y el clima se volvió irrespirable.

La situación de Racing es crítica: los problemas no solo están adentro de la cancha sino también alrededor del plantel. El club deberá encontrar una salida rápida para revertir esta espiral negativa.