La Copa Libertadores vuelve a cruzar los caminos de dos históricos del fútbol argentino. Esta noche, en el estadio Ciudad de Vicente López, Platense y Coquimbo Unido disputan la ida de los octavos de final, con Martín Palermo como entrenador del equipo local y Lucas Pratto como delantero del conjunto chileno.

Una historia que empezó en Boca

La relación entre ambos comenzó hace años, cuando Palermo, alertado por su hermano y un conocido, decidió llevar a un joven Pratto desde Cambaceres a la pensión de Boca en Almirante Brown. El propio Palermo recordó: “Tuve la posibilidad de llevarlo a Boca cuando él estaba en Cambaceres. Mi hermano, con un profe amigo, me dijeron: ‘Mirá, hay un chico en Cambaceres que se destaca, es muy bueno; lo tienen que llevar’”. Pratto hizo una prueba y quedó fichado, con el Titán visitándolo y llevándole botines.

El vínculo se mantuvo incluso en épocas de máxima rivalidad. En 2018, pocos días antes de la final de la Libertadores en Madrid, compartieron un asado y Pratto usó una cábala buscando la suerte del goleador. Más tarde, en 2024, volvieron a coincidir en Olimpia de Paraguay, donde Palermo dirigió al delantero y protagonizaron un video por el Día Nacional del Tereré.

El récord que persigue Pratto

Coquimbo Unido atraviesa un momento inédito: clasificó a los octavos como primero del grupo B, superando a Deportes Tolima, Nacional de Uruguay y Universitario de Lima. En ese contexto, Pratto, de 38 años, busca convertirse en el máximo goleador argentino de la historia de la Copa Libertadores. Suma 30 tantos en 102 partidos, repartidos en River Plate (9), Vélez (8), Atlético Mineiro (7) y Universidad Católica (6). Está a solo un gol de igualar a Daniel Onega, de River, que marcó 31 tantos en la competencia.

En la fase de grupos de esta edición, Pratto participó en los seis partidos, pero solo fue titular en uno, acumulando 183 minutos sin convertir. En la temporada lleva cuatro goles: uno en la Liga de Primera, uno en la Copa de la Liga, uno en la Supercopa y otro en la Copa Chile.

Un duelo con sabor especial

Esta noche, la historia se renueva bajo el rigor de la competencia internacional. Palermo, desde el banco, y Pratto, en el campo, buscarán dar el primer golpe en una serie de eliminación directa que se presenta apasionante. La gratitud y los recuerdos quedarán en segundo plano frente a la urgencia de avanzar en el certamen más importante del continente.