El Napoli afronta la undécima jornada de la Serie A en un clima tenso y con urgencias futbolísticas. El conjunto dirigido por Massimiliano Allegri recibe en el estadio Diego Armando Maradona al puntero Lazio, en el último partido previo a la fecha FIFA de noviembre, golpeado por una racha negativa y una lista extensa de ausencias por lesión.

El mal momento del equipo de Allegri

El conjunto partenopeo llega a este encuentro tras caer por 4-1 frente al Porto en la Champions League, un resultado que extendió a tres la cantidad de partidos sin victorias entre todas las competencias. En el ámbito local, viene de perder 0-2 en su visita a la Juventus por la décima fecha. Tras diez jornadas disputadas, el Napoli suma 14 puntos (cuatro victorias, dos empates y cuatro derrotas) y ocupa el octavo lugar del torneo, igualado en puntos con el Bologna pero favorecido por la diferencia de gol.

El panorama para Allegri se complica por la falta de jugadores disponibles. Además de la suspensión de Marianucci, el entrenador no cuenta por lesión con Alisson Santos, Buongiorno, Badiashile, Favasuli, David Neres, Di Lorenzo, Spinazzola, Lobotka y Olivera.

Lazio llega como líder e invicto

La realidad del rival es completamente opuesta. Bajo la conducción técnica de Gennaro Gattuso, la Lazio encabeza las posiciones de la Serie A con un registro de nueve victorias y un empate en diez fechas. Su triunfo por 2-1 ante el Cagliari en la jornada anterior significó su sexta victoria consecutiva en el campeonato.

Sin participación en torneos europeos esta temporada, el equipo romano focaliza sus esfuerzos en la liga y la Coppa Italia. De cara a este cruce, Gattuso no dispone de los lesionados Zaccagni y Gudmundsson, mientras que la presencia de Nuno Tavares se encuentra en evaluación por parte del cuerpo técnico.

Tensión y protestas de la hinchada

El rendimiento del Napoli generó malestar en la parcialidad local. En las horas previas al partido, unos 300 hinchas se concentraron frente al hotel Gli Dei, en Pozzuoli, donde el plantel cumplía una concentración desde el viernes. En el lugar se escucharon cantos de aliento combinados con recriminaciones hacia los futbolistas.

El clima frío se trasladó también a la llegada del micro del equipo al estadio Maradona, donde los jugadores fueron recibidos entre la indiferencia de la gente y algunos silbidos, reflejando el descontento de los simpatizantes antes del compromiso ante el líder del torneo.