Leonel Flores, la joya de 19 años que se ganó la titularidad en Boca
Leonel Flores, el juvenil de 19 años surgido de Boca Predio, se convirtió en una de las grandes revelaciones del Torneo Clausura 2026. El extremo, que arrancó el año haciendo la pretemporada con la Reserva, hoy es titular indiscutido en el once de Rodolfo Arruabarrena y una de las cartas ofensivas más importantes del equipo.
De la Reserva a la titularidad
El Vasco decidió promoverlo después de verlo destacarse en la categoría inferior. Flores respondió con personalidad y mostró que no le pesa la camiseta ni la exigencia de jugar en Primera. En pocas fechas pasó de ser una alternativa a convertirse en una pieza fija del esquema, peleando el puesto incluso con nombres de peso como Sebastián Villa y Alan Velasco.
Desborde y velocidad para el ataque
Diestro y con capacidad para moverse por las dos bandas, Flores se apoya en la gambeta como principal virtud. Su habilidad para encarar y quebrar líneas le aporta a Boca un recurso de desborde y velocidad que el plantel necesitaba para oxigenar el ataque. Además, demostró que puede asociarse: su conexión con Tomás Aranda, otro pibe de la casa, potenció al equipo y le dio variantes ofensivas al Xeneize.
Números y reconocimiento
En siete partidos en la máxima categoría, el delantero ya anotó un gol. Su estreno en la red fue ante Sarmiento, por la Copa Argentina, un partido en el que ratificó que está preparado para las escenas importantes a pesar de su juventud.
TyC Sports incluyó a Flores entre las seis promesas a seguir durante el Clausura, junto a Thiago Silvero, Giovanni Cantizano, Facundo Kalinger, Alejandro Tello y Thiago Aguirre. El reconocimiento confirma el impacto inmediato de su irrupción en el arranque del torneo.
El presente y el futuro
Ante Newell’s, en el empate 2-2 en Rosario, Flores volvió a ser determinante: fue el mejor de la cancha, según las crónicas, y participó en la jugada del gol de Velasco. El técnico lo considera preparado para la máxima exigencia y lo viene manteniendo como titular.
El desafío ahora es sostener la regularidad cuando los rivales empiecen a tomarle la mano. Con apenas 19 años, todavía debe mejorar aspectos de su juego, pero ya mostró condiciones suficientes para ilusionar. Si el nivel no decae, Flores puede dejar de ser una promesa para consolidarse como pieza fija del esquema de Arruabarrena.