Julián Álvarez se disculpó con sus compañeros del Atlético de Madrid y Diego Simeone tomó una decisión contundente a pocos días del inicio de La Liga. El delantero argentino, que había manifestado su deseo de ser transferido al FC Barcelona, dio marcha atrás y pidió disculpas al grupo.

Según informó El Larguero, de la Cadena SER, la Araña habló directamente con el vestuario rojiblanco y admitió que “se ha equivocado particularmente en las formas y en la manera de expresarse”, en relación con sus declaraciones sobre una posible salida. El futbolista había dicho, tras la victoria de la Selección argentina ante Austria en la Copa del Mundo, que “lo mejor para todos es una transferencia y quiero cumplir mi sueño”.

El gesto de Álvarez fue recibido con alivio en el plantel, que temía un conflicto interno. El propio delantero remarcó que su “compromiso con la camiseta rojiblanca es absoluto, independientemente del tiempo que le quede en el club: un año, tres… o incluso dos días”. El periodista Miguel Martín Talavera sostuvo que el jugador dejó en claro que no va a ser traspasado al Barcelona y que cada vez está más cerca de dar marcha atrás.

Mientras tanto, Simeone excluyó a Álvarez de la convocatoria para el amistoso de pretemporada contra el Olympique de Marsella. Junto a él, tampoco viajaron Álex Baena y Marcos Llorente, que siguen un plan específico de preparación física tras volver de sus vacaciones por la final del Mundial. Alexander Sorloth tampoco estará por una dolencia muscular.

La ausencia de Álvarez responde a criterios deportivos: el cuerpo técnico quiere que llegue en óptimas condiciones al estreno liguero ante el Málaga en el estadio Metropolitano. El entrenador confía en contar con la Araña en esta temporada.