La novela por el futuro de Julián Álvarez sumó un nuevo capítulo este lunes, cuando el delantero argentino se reincorporó a los entrenamientos de Atlético de Madrid tras sus vacaciones posteriores a la Copa del Mundo 2026. Su llegada a la Ciudad Deportiva de Majadahonda no fue tranquila: el atacante mostró un semblante serio y visiblemente molesto, según captaron los medios locales.

Malestar por la falta de respuesta de la dirigencia

De acuerdo con lo que publicó Mundo Deportivo, la Araña tenía previsto mantener una reunión con Diego Simeone y con el CEO del club, Miguel Ángel Gil Marín, para comunicarles su intención de dejar la institución. Sin embargo, ninguno de los dos estaba presente: el Cholo seguía de descanso tras la gira por Seúl y Gil Marín se encontraba de vacaciones en Marbella.

Esa ausencia fue interpretada por el entorno del futbolista como un desaire. El jugador había recibido como respuesta un escueto «nos vemos el día 10», pero la falta de una reunión cara a cara terminó de exasperarlo. Según el medio catalán, la reacción de Álvarez fue contundente: «No cuenten conmigo».

Este martes, el cordobés volvió a las instalaciones del club, esta vez acompañado por uno de sus representantes, lo que refleja una postura unificada de su entorno para intentar destrabar la situación contractual.

Entrenamiento en soledad y pruebas médicas

En su regreso, Álvarez cumplió con los protocolos médicos de inicio de pretemporada y realizó las pruebas de esfuerzo en el Hospital Universitario Vithas Madrid Arturo Soria, junto a sus compañeros Álex Baena y Marcos Llorente. Las imágenes del primer día mostraron al delantero entrenando en soledad en el gimnasio, una distancia evidente con el resto del grupo que alimentó los rumores de una fractura total con el cuerpo técnico.

Pese a la tensión, el club publicó en sus redes sociales imágenes de la preparación del jugador en campo.

Barcelona insiste, Atlético resiste

Barcelona aparece como el máximo candidato para quedarse con el pase del ex Manchester City. Según TyC Sports, el club catalán presentó varias ofertas, pero todas fueron rechazadas por la dirigencia colchonera.

Gil Marín fue tajante: «No queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros, ni aceptaremos una de 150, ni de 200». Simeone respaldó la postura del club: «La entidad ha tomado una decisión que Miguel Ángel ha explicado muy bien. Nosotros desde lo deportivo estamos muy contentos con tener un futbolista como Julián».

En tanto, el propio jugador había manifestado su deseo de salir cuando, tras la victoria de la Selección Argentina ante Austria en la fase de grupos del Mundial, aseguró que «lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño».

Cláusula y procedimiento disciplinario

Álvarez tiene contrato con Atlético de Madrid hasta 2030, con una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. Además, el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol inició un procedimiento extraordinario contra Barcelona por las gestiones realizadas con un futbolista que tiene contrato vigente.

El futuro de la Araña sigue sin definirse, mientras el mercado de pases español vive una de sus novelas más calientes.