Gimnasia: el recuerdo del último clásico ganado en UNO, con dos goles de Sanguinetti
El 20 de abril de 2003 quedó grabado en la historia de los clásicos platenses. Gimnasia le ganó 4-2 a Estudiantes como visitante, en un partido que tuvo de todo: una remontada, dos goles de Guillermo Sanguinetti y una invasión de público que impidió que el partido terminara en la cancha. Ese triunfo fue el último que el Lobo consiguió en UNO y, además, significó el cierre de la carrera del Topo, que anunció su retiro después de ese encuentro.
Una decisión tomada antes del clásico
Sanguinetti contó que la decisión de retirarse la había tomado días antes, tras la eliminación de Gimnasia en la Copa Libertadores frente a Olimpia. Quedaban ocho o nueve partidos por jugar y el único realmente importante era el clásico. “Sabía que iba a ser mi último clásico y se dio lo que se dio”, recordó.
El partido no arrancó bien para el Lobo: perdía 1-0 en el primer tiempo, luego lo empató Sanguinetti de penal y Estudiantes volvió a ponerse arriba por 2-1. En el entretiempo, la autocrítica en el vestuario fue fuerte. “Salimos a la cancha en ese segundo tiempo con ganas de pelearnos con todos, de buscar el resultado que queríamos”, dijo.
En el complemento, Gimnasia dio vuelta el marcador y se impuso por 4-2. El encuentro no pudo terminar porque hubo una invasión del público de Estudiantes, pero el resultado ya estaba: victoria histórica para el Lobo, que nunca más volvió a ganar un clásico de visitante.
Un adiós soñado
Para Sanguinetti, haber convertido dos goles y ser la figura del partido hizo que esa despedida tuviera “mucha trascendencia” entre los hinchas. “Ha quedado en la historia por cómo se terminó ese partido”, señaló.
El Topo, que llevaba 12 años en el club, destacó también el rol de los jugadores más experimentados en transmitir a los juveniles la importancia de ganar los clásicos. “Era el final de una etapa”, resumió.