Boca Juniors igualó 2-2 ante Instituto en el Estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba en un partido con varias controversias arbitrales. Tanto la dirigencia como el cuerpo técnico xeneize expresaron su disconformidad con las decisiones tomadas por el juez Leandro Rey Hilfer, quien figura entre los postulantes para dirigir el Superclásico frente a River en La Bombonera.

Las jugadas que desataron las protestas de Boca

El malestar de la delegación visitante estuvo enfocado en las acciones de pelota parada que derivaron en las dos conquistas del conjunto cordobés:

  • El primer gol de Instituto: Rey Hilfer cobró una infracción de Malcom Braida sobre Alex Luna que en el club xeneize consideraron inexistente. De ese tiro libre vino la jugada que terminó en el remate de Fernando Alarcón para el 1-0, tras un cruce en el que Leonel Mosevich apoyó sus manos sobre los hombros de Marco Pellegrino.
  • El segundo tanto local: En la maniobra del 2-1 marcado por Jonathan Galván, se dio una acción similar. Mosevich volvió a disputar la posición contra Pellegrino con una carga sobre el zaguero, pero ni el árbitro principal ni el VAR sancionaron falta.

La palabra de Rodolfo Arruabarrena

En la conferencia de prensa posterior al encuentro, el director técnico de Boca, Rodolfo Arruabarrena, analizó el desarrollo del juego con un tono sereno. «Fue un partido serio, entretenido, la gente que vino ha disfrutado de un buen partido. Hubo momentos para ellos y para nosotros», declaró el entrenador.

Al ser consultado sobre el trabajo del juez, el DT señaló: «Creo que el primer gol de ellos es foul, pero bueno, se pueden equivocar y la verdad que todos nos equivocamos, así que no hay problema». Sin embargo, pese al mensaje conciliador del entrenador, los dirigentes xeneizes terminaron muy molestos con la labor de Rey Hilfer en territorio cordobés.