El presidente de River Plate, Stefano Di Carlo, dio la cara este martes en una conferencia de prensa en el estadio Monumental para hablar sobre el crítico presente del equipo, que acumula cinco derrotas consecutivas en el inicio del semestre. Con un mensaje contundente, el dirigente aseguró que «la tolerancia de River está agotada» y que «la dignidad no se negocia», en referencia a la seguidilla de caídas que calificó como «inadmisible».

Respaldo a Coudet, con una advertencia

En medio de la presión por los malos resultados, Di Carlo expresó su respaldo al entrenador Eduardo Coudet, aunque dejó en claro que los resultados serán determinantes para su continuidad. «Lo veo bien, con fuerzas y convicción apoyado por todo el grupo. Hablo diariamente con él y con todos los futbolistas del plantel. Hay diálogo individual y fluido con todos. Esto es tiempo. En algún momento se dará vuelta. Hay mucha convicción», sostuvo.

Sin embargo, el presidente también fue cauto y reconoció que el margen de error es cada vez menor. «Veremos si siente o decide que no encuentra la manera, como sucedió con Gallardo, la persona más importante de la historia de River, que no pudo dar vuelta la situación y tomó la decisión. Es complejo lo que hay que construir. Si siente la fuerza, lo vamos a acompañar, creemos profundamente en él», agregó.

Las declaraciones del dirigente llegan después de la frase de Coudet, quien había dicho: «Si veo que no se dan los resultados, no le voy a hacer mal a River ni a los hinchas…». Una afirmación que dejó entrever que el técnico también se pone plazos para intentar revertir la situación.

Críticas a los arbitrajes y pedido a los hinchas

Di Carlo también aprovechó la conferencia para cuestionar el trabajo de los árbitros, aunque no dio detalles específicos sobre los fallos que considera perjudiciales para el equipo. Además, se refirió a la suspensión del partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana frente a Santa Fe, que le dará al equipo una semana extra de trabajo para ensamblar a los refuerzos.

En ese contexto, el presidente les pidió paciencia a los hinchas en un momento delicado: «En momentos complejos, las transiciones para ponerte de pie son largas. Necesitamos tiempo. Hay un entrenador honesto, con un don de gente, estamos todos unidos, pero tenemos que transmitir calma. El proceso será incómodo y el hincha tiene derecho a quejarse. Hay una enorme convicción de que River tiene todas las condiciones para despegar. El consenso es generalizado. La inmediatez se impone, el margen es menor, pero las decisiones más significativas se tomaron ahora y les pido a los hinchas que aguanten, no a nosotros, a River. Si estuviera en ese lugar, reclamaría, pero en este momento aguanten a River».

Con el respaldo de la dirigencia pero con una presión cada vez mayor por los resultados, Coudet tendrá una semana larga de trabajo para intentar revertir la racha negativa y darle una alegría a un River que no está dispuesto a esperar mucho más. El próximo compromiso del equipo será frente a Argentinos Juniors, donde Thiago Almada podría hacer su debut en Núñez tras completar su puesta a punto física.