Ascacibar, el inesperado goleador de Boca en la era Arruabarrena
Santiago Ascacibar se convirtió en la principal carta goleadora de Boca Juniors en el ciclo de Rodolfo Arruabarrena. El volante marcó su cuarto gol consecutivo, el tercero al hilo en cancha de Huracán, para el empate parcial 1-1 del Xeneize ante Recoleta por los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El tanto llegó en el arranque del segundo tiempo, tras un pase de Sebastián Villa, y volvió a mostrar a un Ascacibar transformado en un delantero letal dentro del área. Antes de ese gol, el Ruso ya había tenido tres chances claras: un cabezazo que pasó cerca del ángulo a los 13 minutos del primer tiempo, y dos jugadas consecutivas a los 35 y 36: un remate que le tapó el arquero y otro cabezazo.
Una racha goleadora que no para
El 25 de Boca ya había convertido ante Newell’s, Estudiantes y Vélez, y completó la seguidilla contra Recoleta. Con estos tantos, Ascacibar es el máximo artillero de la era Arruabarrena, con cuatro goles en siete partidos. El técnico apostó por su continuidad después de haberlo dejado en el banco en el repechaje con O’Higgins, y el jugador le respondió con goles en los momentos más necesitados.
Su transformación sorprende porque llegó como mediocampista, pero hoy se mueve como un centrodelantero: define de cabeza, de derecha, de zurda y aparece constantemente en el área rival. Incluso contra Vélez tuvo otra chance que dio en el palo.
La principal carta goleadora del equipo por delante de nombres como Miguel Merentiel, Adam Bareiro, Sebastián Villa y Tomás Aranda, según señalan los análisis del ciclo actual.