De la ficha impresa a la IA: cómo cambió el uso de los gimnasios
El gimnasio dejó de ser un espacio reservado únicamente para bajar de peso, ganar masa muscular o entrenar para un deporte determinado. En la actualidad, el entrenamiento abarca desde el bienestar mental y la longevidad hasta la interacción social y la exposición en las redes sociales, con marcadas diferencias según la edad y las herramientas que utiliza cada persona.
Del papel a la inteligencia artificial
La manera de organizar las rutinas experimentó un cambio radical impulsado por la tecnología. Mientras que años atrás la guía de ejercicios se entregaba impresa en una ficha de papel, las generaciones más jóvenes recurren directamente a aplicaciones móviles, videos en TikTok o sistemas de inteligencia artificial para diagramar o modificar sus entrenamientos.
Casos de jóvenes de La Plata y Ensenada reflejan esta tendencia: revisan plataformas digitales para conocer variantes de ejercicios y registran sus cargas en los dispositivos. Sin embargo, ante la sobreabundancia de contenidos en internet, la consulta puntual con los profesores del salón sigue siendo un recurso habitual para evitar errores o confusiones.
Nuevos objetivos según la etapa de vida
Los propósitos para asistir a un gimnasio varían de acuerdo a la edad y a las necesidades individuales:
- Salud y movilidad: Adultos mayores que llegan por recomendación profesional buscan ganar fuerza para actividades cotidianas, como caminar, subir escaleras o mantenerse seguros en el día a día.
- Encuentro y socialización: Para muchas personas, asistir dos o tres tardes por semana representa un espacio de pertenencia donde compartir charlas sobre el trabajo, la familia o las vacaciones, sosteniendo la constancia gracias al grupo.
- Estética y redes sociales: El impacto visual de las plataformas digitales motiva a muchos jóvenes a iniciar una actividad física, aunque con el tiempo el enfoque suele girar hacia la constancia y el bienestar personal.
Transformación en los espacios de entrenamiento
La experiencia dentro del gimnasio también se transformó en comparación con las salas de musculación más tradicionales. Vecinos con décadas de asistencia señalan que anteriormente los profesores mantenían un seguimiento personalizado sobre cada alumno. En los grandes establecimientos actuales, el uso permanente del teléfono móvil y la mayor cantidad de equipamiento exigen un rol más activo por parte del usuario para solicitar correcciones o pedir asistencia.