La inflación de febrero se ubicó en 2,9%, acumulando un total de 5,9% en el primer bimestre del 2023. Este índice se mantuvo estable respecto al mes anterior y refleja la presión continua sobre los precios en el país.

Entre las categorías que más influyeron en el aumento, se destacan Alimentos y bebidas no alcohólicas, así como Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, que lideraron los incrementos. Esta situación afecta a todos los ciudadanos, especialmente a aquellos con ingresos fijos, que sienten más intensamente las subas en bienes esenciales.

De cara al futuro, se espera que la inflación siga siendo un tema central, con proyecciones que sugieren un mantenimiento de la presión sobre los precios. Esto podría impactar la capacidad de compra de los consumidores y la economía en general, generando un clima de incertidumbre que complicaría la planificación financiera de las familias argentinas.