En medio del debate por el aumento de la morosidad y su impacto en el crédito, el expresidente del Banco Central, Martín Redrado, presentó una propuesta para que el organismo le dé un “marco normativo” a la situación. Según dijo en diálogo con Clarín, “no es un problema ni de los deudores ni de los bancos”.

En qué consiste la iniciativa

La propuesta, diseñada junto a su equipo de Fundación Capital, apunta a que el BCRA habilite, de manera extraordinaria, a que los bancos puedan mantener a sus clientes en “situación normal” mientras estén cumpliendo con la refinanciación de aquellos productos que hayan entrado en impago. La idea es analizar caso por caso y “holísticamente” las razones por las cuales una persona o empresa no logró mantener sus compromisos al día.

Si el banco y el cliente llegan a una renegociación, se daría un plazo excepcional para que la deuda no sea considerada “en mora” durante el plan de pagos, con nuevos plazos y tasas acordados. Esto permitiría que el deudor que se comprometa a refinanciar no vea afectada su calificación crediticia y siga siendo sujeto de crédito, evitando ejecuciones y liberando parte de sus ingresos para pagar la deuda atrasada.

Para las entidades, la exención permitiría excluir esas operaciones del cálculo de pérdidas esperadas y de la constitución de mayores previsiones, siempre que los deudores mantengan al día sus nuevos compromisos.

Plazos y condiciones

Según el documento de Fundación Capital, se establecería una ventana especial con un margen de tolerancia de hasta 90 días de atraso hasta el 30 de abril de 2027. Desde el 1 de mayo de 2027, se retornará al estándar general de 30 días.

En su cuenta de X, Redrado detalló que las refinanciaciones notificadas hasta el 31/12/2027 a deudores con dificultades financieras no serán consideradas para la degradación de su clasificación crediticia, y se excluirán del cálculo de pérdida crediticia esperada, siempre que se cumpla puntualmente con el pago de las nuevas cuotas, considerando el plazo de 90 días como tratamiento especial.

“Soluciones creativas” sin gasto fiscal

Redrado remarcó que “la carga de la deuda sobre gran parte de las familias argentinas necesita soluciones creativas que no impliquen un solo peso de gasto fiscal o cuasi fiscal”. En diálogo con A24, ejemplificó que una persona con un ingreso mensual de $1.000.000 puede no estar en condiciones de pagar una cuota de $400.000 si debe afrontar alquiler, servicios y alimentación, pero sí podría destinar $100.000 al pago de la deuda.

En ese sentido, consideró que, en lugar de otorgar plazos cortos, sería necesario extender la renegociación a cinco años y establecer una tasa fija que permita al deudor cumplir con sus obligaciones. También advirtió que “el riesgo de no hacer nada frente a la morosidad es que el crecimiento del crédito permanezca trabado”.