Privatización del Belgrano Cargas: la venta de locomotoras y vagones financiará mejoras en las líneas concesionadas.
Los fondos obtenidos por la venta de locomotoras y vagones del Belgrano Cargas se destinarán a un fideicomiso para financiar obras ferroviarias. Esta decisión forma parte del proceso de privatización total de la empresa, que culminará con la venta de diversos activos operativos.
El decreto 282, publicado recientemente, establece que el dinero obtenido por la venta de estos activos será asignado a un fideicomiso creado en 2001. Este fideicomiso, administrado por el Banco Nación, se financia a través de un impuesto al gasoil y está destinado a mejorar la infraestructura vial, ferroviaria y de transporte terrestre en el país.
A pesar de las intenciones del gobierno, provincias y municipios han criticado que los recursos de este fideicomiso no sean utilizados adecuadamente para las mejoras necesarias en sus rutas y servicios de transporte.
Se espera que la implementación de esta medida genere un impacto directo en la infraestructura ferroviaria argentina. La privatización de la empresa Belgrano Cargas está en marcha desde julio de 2025, aunque han surgido demoras en los plazos de licitación.
El Ministerio de Economía tiene la responsabilidad de establecer el precio de venta de los activos, así como de hacer las modificaciones necesarias al contrato de fideicomiso. Por su parte, la Secretaría de Transporte incluirá las condiciones necesarias en los pliegos de licitaciones relacionadas.
El notorio proceso de privatización permitirá al Estado realizar remates públicos para la venta del material rodante, mientras que las concesiones sobre vías y otros inmuebles se llevarán a cabo mediante licitaciones públicas. El Banco Nación seguirá administrando los fondos que se generen, destinándolos a las obras ferroviarias en las líneas concesionadas.
El Belgrano Cargas opera alrededor de 7600 kilómetros de vías en múltiples provincias, abarcando desde Buenos Aires hasta Mendoza. La modernización de estas líneas podría mejorar significativamente el transporte de cargas y beneficiar a la economía local, aunque los ciudadanos permanecerán atentos a cómo se utilizarán efectivamente estos fondos en el futuro.