La cumbre del peronismo en el Hotel Emperador dejó una tregua entre Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner y un mensaje directo a los gobernadores que negocian con la Casa Rosada: quien apoye la eliminación o suspensión de las PASO deberá hacerse cargo de ayudar a Javier Milei a tener cuatro años más. La advertencia incluyó una amenaza concreta: a cualquier gobernador del peronismo que respalde esa medida se le armará una lista propia en su provincia para complicarle la elección.

Una tregua con límites

La coincidencia entre los tres dirigentes no implica un acuerdo electoral dentro del peronismo. Massa y Kicillof siguen siendo posibles presidenciables para 2027, y Máximo Kirchner conserva su propia estructura de poder. La defensa de las PASO funciona, por ahora, como un punto de encuentro entre sectores que mantienen diferencias profundas sobre el liderazgo del PJ. Massa ya venía rechazando la eliminación de las primarias y ahora se suma a una coordinación política con Kicillof y el hijo de Cristina Kirchner para sostenerlas y fortalecer la estrategia legislativa del peronismo.

El foco en los gobernadores del Norte

La reunión apuntó especialmente a los mandatarios provinciales que mantienen canales de negociación con el Gobierno. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, viene concentrando sus gestiones en el Norte y participó de una cumbre en Posadas para intentar destrabar la suspensión de las PASO. Las negociaciones por beneficios para las provincias, como los reclamos vinculados a las zonas cálidas, se cruzan con la discusión electoral.

Sin embargo, los gobernadores no conforman un bloque homogéneo. De un lado se ubican quienes defienden las primarias como herramienta para construir una oferta electoral amplia: Sergio Ziliotto, Gildo Insfrán, Ricardo Quintela, Gustavo Melella y Gerardo Zamora. Del otro aparecen mandatarios con canales de negociación más fluidos con la Casa Rosada, entre ellos algunos del Norte. Osvaldo Jaldo ya manifestó su rechazo a la eliminación de las primarias.

La estrategia peronista

Con esta movida, el peronismo busca condicionar a los gobernadores que negocian con Nación y evitar que el oficialismo consiga los apoyos necesarios para avanzar con la reforma electoral. La advertencia quedó planteada como una advertencia directa: apoyar la eliminación de las PASO significa sumarse al proyecto de Milei y afrontar las consecuencias políticas en cada distrito.