El estado de Maryland avanza en la regulación de la cooperación entre las fuerzas de seguridad locales y las autoridades federales. A través de una nueva ley migratoria, se establecieron tres límites a la asistencia que las policías y las cárceles del estado pueden brindar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de los Estados Unidos.

La medida busca delinear el alcance del trabajo conjunto entre las instituciones locales y el organismo federal. De este modo, la legislación establece pautas claras respecto a la actuación de los efectivos policiales y del personal de los centros carcelarios ante los requerimientos de la agencia de inmigración.