El Poder Ejecutivo avanzó en la estructuración de la justicia para menores al oficializar la reglamentación del nuevo Régimen Penal Juvenil. La modificación central de esta normativa establece la reducción de la edad de punibilidad a los 14 años en todo el territorio nacional.

Con la implementación de este marco reglamentario, las autoridades fijan el esquema legal mediante el cual los adolescentes a partir de esa edad quedan sujetos al procesamiento penal ante la comisión de delitos.

De esta manera, la puesta en marcha de la norma redefine los criterios de imputabilidad que regirán para los menores dentro del sistema judicial argentino.