El economista Gastón Alonso evaluó el rumbo económico del Gobierno y advirtió que, si bien la desaceleración de la inflación es un logro de corto plazo, la recuperación de la actividad sigue siendo el gran desafío. En diálogo con +Perfil, el especialista analizó el impacto del tipo de cambio, las tasas de interés y la política fiscal sobre la producción, el empleo y el crédito.

Inflación: una batalla ganada, pero no definitiva

Para Alonso, el programa económico ya entró en una etapa de resultados más definidos. «Ya llegamos al modelo total, está funcionando el modelo económico actual», afirmó. En ese marco, consideró que la reducción de la inflación es uno de los principales logros de la gestión: «La batalla está ganada para mí desde el punto de vista de que va a llegar con una inflación anual la más baja de los últimos tres gobiernos».

Sin embargo, aclaró que eso no significa que el problema esté resuelto: «30% no es una inflación baja, pero cuando uno mira hacia atrás sí es baja». De cara a los próximos meses, proyectó una continuidad en la desaceleración: «Probablemente yo creo que el mes que viene va a volver a bajar, porque julio es estacionalmente alto en inflación». Aun así, remarcó que alcanzar niveles propios de economías estables demandará tiempo.

El dilema entre precios y actividad

El principal interrogante aparece al observar el vínculo entre estabilidad de precios y crecimiento. «Ahí hay un trade-off, una balanza que el Gobierno dijo: entre actividad y precios, ¿qué elijo? Elijo precios», explicó Alonso. En ese sentido, cuestionó el nivel del tipo de cambio real y su impacto sobre los sectores productivos.

«Ha utilizado muchas herramientas para contener el tipo de cambio en un nivel que hace muy difícil el ejercicio de la producción interna», sostuvo, y agregó: «Particularmente la industria y la construcción con este nivel de tipo de cambio real, se complican mucho».

Tasas, morosidad y límites de la política fiscal

El economista también vinculó la política de tasas con el aumento de la morosidad. «No es un tema entre privados, hay varios factores para ver eso, sobre todo la tasa de interés», afirmó. Según su análisis, el encarecimiento del crédito terminó afectando a familias y empresas y contribuyó a una situación que definió como «récord de morosidad, por lo menos en los últimos 20 años».

Finalmente, destacó la importancia de sostener el equilibrio fiscal, aunque señaló sus límites en un contexto de bajo dinamismo económico: «Si vos estás en un contexto recesivo no tenés la herramienta» para aplicar una política fiscal contracíclica. Así, el desafío para el Gobierno será sostener la estabilidad sin profundizar el costo sobre la actividad.