El sector inmobiliario corporativo muestra una transformación en la demanda de espacios de trabajo. Según remarcó el desarrollador Alex Sakkal, las empresas modificaron sus criterios de selección y ya no priorizan la suma de metros cuadrados.

En su análisis, Sakkal explicó que las compañías enfocan sus búsquedas hacia inmuebles de menor tamaño, pero con características puntuales. Entre las prioridades principales destacan una localización estratégica y contar con la preparación tecnológica necesaria para responder a las exigencias operativas actuales.

De esta manera, el requerimiento de las organizaciones pasa por contar con espacios eficientes, bien situados y equipados tecnológicamente, relegando la necesidad de contar con amplias superficies.