El relevo generacional en las empresas familiares suele ser uno de los momentos más delicados. Pero en este caso, la transición no solo se completó con éxito, sino que además abrió la puerta a una alianza que llegó desde el otro lado del mundo hace tres años.

Un paso generacional y un socio inesperado

La firma, que pertenece a una familia, logró concretar el cambio de mando entre generaciones y, en paralelo, sumó un aliado internacional que se convirtió en pieza clave para su expansión. El vínculo se consolidó a lo largo de los últimos tres años y permitió a la pyme proyectar su crecimiento con una mirada global.

Si bien los detalles específicos del acuerdo no fueron difundidos, el caso refleja una tendencia creciente entre las pequeñas y medianas empresas locales: buscar socios estratégicos en mercados lejanos para ganar escala y competitividad.

El contexto: tensiones en el sector avícola

La noticia sobre esta pyme familiar llega en un momento particular para el sector avícola argentino. En paralelo, se conoció que el gobierno de Entre Ríos intimó a la empresa Granja Tres Arroyos a reincorporar a los empleados que habían sido despedidos, tras los 269 cesanteados. Esa situación, sin embargo, es independiente del caso de la firma mencionada en el titular.