Aigul Akhmetshina se prepara para su esperado debut en el Teatro Colón este domingo, un evento que promete ser un viaje musical desde Rossini hasta Gardel, con una mezcla de arias de ópera, canciones rusas, estrenos y tangos.

Durante una masterclass en el Salón Dorado, la mezzosoprano rusa reflexionó sobre su trayectoria: “No podés solucionar un problema de un día para otro. Es una búsqueda constante. A medida que creces, tu cuerpo cambia y tienes que ajustar tu voz. Esa búsqueda es eterna”, afirmó.

Akhmetshina llegó a Buenos Aires el jueves, y al día siguiente, junto al pianista Jonathan Papp, ofreció una clase para jóvenes cantantes. Papp, emocionado por la oportunidad, expresó: “El Teatro Colón siempre ha estado en mi lista de deseos. Cantar aquí es un sueño”.

La química entre Aigul y Papp es evidente. Durante la masterclass, la mezzosoprano se mostró generosa y comprometida, dejando a los asistentes maravillados con su impresionante voz.

Una figura del canto lírico

Aigul Akhmetshina, nacida en 1996 en un pequeño pueblo de Bashkortostán, ha recorrido un camino sorprendente en el mundo de la ópera. Tras un accidente que casi le cuesta la vida, se ha reinventado y en 2018 se consagró como Carmen en la Arena di Verona. Este año, debutó en el Metropolitan Opera y el Royal Opera House, convirtiéndose en la intérprete más joven en este papel.

A pesar del cansancio del viaje, Aigul se mostró dispuesta a compartir su experiencia. “Siempre soñé con visitar Latinoamérica y hacer mi debut aquí. El Teatro Colón es increíble y estar en un escenario histórico es maravilloso”, comentó.

Un repertorio diverso

El recital incluirá arias de óperas que han marcado su carrera, así como canciones rusas y de Gardel, en un homenaje a la cultura local. “Me encanta cantar en español, y el tango tiene una fuerza especial”, afirmó.

Aigul también estrenará una obra de la compositora rusa Elena Russanova, titulada Mujer fatal, un homenaje a mujeres influyentes que han sido incomprendidas por la sociedad. “El mensaje es que todos, hombres y mujeres, queremos ser aceptados como somos”, explicó.

La mezzosoprano se siente conectada con todos los roles que interpreta, cada uno con su propio poder. “No puedo cantar si no conecto con el rol”, concluyó.

En su camino, Aigul ha aprendido a manejar el estrés de su carrera. “Estoy aprendiendo a meditar porque la presión puede ser abrumadora. Es importante hablar sobre nuestras inseguridades y no sentirnos solos”, reflexionó.

El recital de Aigul Akhmetshina en el Teatro Colón no solo será un espectáculo musical, sino también una celebración de la vida y la resiliencia. Si te interesa la ópera y la música, ¡no te lo pierdas!